UFP de Melilla: “No, no podemos abrir mañana la frontera”

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Luis Jiménez Martínez, secretario regional de la UFP en la ciudad, considera que no hay personal para reabrir los pasos fronterizos y dice que harían falta 150 agentes más para que garantizar la seguridad.

La Unión Federal de Policía defiende que en Melilla no hay personal para reabrir la frontera con Marruecos. En una entrevista concedida a El Faro, el secretario regional de la UFP, Luis Jiménez Martínez, advirtió de que en estos momentos los pasos fronterizos no están preparados para retomar el tráfico fronterizo.

“No. No podemos abrir mañana la frontera. Negativo”, contestó Jiménez a la pregunta sobre si ya están creadas las condiciones para reabrir los pasos fronterizos con Marruecos. Además, alertó de que se esperan avalanchas del lado marroquí en ese primer día de reapertura porque “hay gente que lo ha pasado mal. Han pasado hambre y penurias”, señaló al hilo de estas previsiones.

“A día de hoy no tenemos personal en Melilla para abrir la frontera”, recalcó Jiménez. Según sus cálculos, la ciudad necesita al menos otros 150 agentes que se sumarían a los casi 500 que tiene la Policía Nacional en plantilla en la ciudad en estos momentos.

 El secretario regional de la UFP cree, por tanto, que es improbable que abran las fronteras sin que lleguen refuerzos de unidades móviles de Seguridad Ciudadana como GRS (Unidad de Reserva de la Guardia Civil) y UIP (Unidades de Intervención Policial).
 

No obstante, Jiménez aclaró que la Unión Federal de Policía es partidaria de la normalización de las relaciones con Marruecos por los vínculos familiares y culturales que unen a los dos países.

“Hay amistades, sobrinos, familiares, incluso amistades de toda la vida. Gente de Melilla que tiene allí casas o que les gusta disfrutar de Marruecos y marroquíes que les gusta Melilla y les gusta disfrutar de Melilla. Nosotros creemos que debe estar abierta de la frontera, como está abierta la frontera con Francia o con Portugal”, añadió.

Asimismo, aclaró, que desde la UFP son partidarios de que en la frontera se aplique el Acuerdo de Buena Vecindad vigente antes del cierre fronterizo en marzo de 2020.

“Lo que no estamos a favor es de los porteadores. No estamos a favor de empresarios que se benefician del trabajo de una serie de personas que ni están cotizando ni están dadas de alta en la Seguridad Social. Nosotros no queremos ese tipo de movimientos en la frontera. Queremos una frontera normal en la que la gente entre de forma ordenada y controlada”.

Para eso, en opinión de Jiménez, es necesario que se controle cada persona, una a una, que entre en Melilla y abandonar las viejas prácticas de dejar entrar en grupo para aliviar la presión en la frontera.

“Queremos que se regule esa frontera. Que el que sea del sur de Marruecos y necesite visado, que pase con visado, que se potencie el trabajador transfronterizo; que entren niños que quieran estudiar en España, personas que quieran visitar la ciudad o ir de compras. Si quitamos el comercio atípico y se regula la entrada por Beni Enzar y se habilita otra (frontera) para niños y trabajadores transfronterizos se garantiza la entrada de una manera controlada. Lo que no puede ser es que Melilla sea la única frontera de España que no tenía control de salidas“.

Aunque no se pronuncia categóricamente, el máximo responsable de UFP en Melilla cree que debería estudiarse si abrir o no los pasos de Farhana y Barrio Chino.

“Creemos que tantos puntos podrían ser contraproducentes para la seguridad. Mínimo Beni Enzar y otro tipo de accesos para casos excepcionales sí que podría existir”, señaló.

Faltan policías: una reivindicación histórica

Desde hace años la Unión Federal de Policía de Melilla viene reclamando el refuerzo de personal para la plantilla de la ciudad. Es, de hecho, una reivindicación histórica que el sindicato defiende en aras de ofrecer un mejor servicio a los ciudadanos.

Luis Jiménez cree que eso se ha conseguido tras el cierre de la frontera con Marruecos porque sin la presión de los controles fronterizos se han podido sacar más patrullas a las calles.

El catálogo de personal de la Comisaría de Melilla recoge una plantilla de 500 agentes que la UFP considera que está obsoleto y que se debe ampliar el personal para reconocer que ésta no es sólo una ciudad de 87.000 habitantes sino también y, sobre todo, una ciudad fronteriza.

Sin embargo el catálogo de personal no tiene en cuenta dos de los grandes problemas de Melilla: la presión migratoria y la frontera. “No puede ser que salgan dos zetas (dos patrullas) a un servicio de noche”, señaló.

Por eso, Jiménez cree que es necesario que se audite rincón por rincón para saber qué puestos demandan más funcionarios de la Policía Nacional en Melilla.

En ese sentido explicó que actualmente la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) está al 90%. Sin embargo, siendo un servicio esencial “hasta hace poco estaba a cuadros”.

Al sindicato le preocupan además los apedreamientos que sufren no sólo los agentes en determinadas zonas de la ciudad sino también los Bomberos y las ambulancias.

Al respecto, Jiménez denunció la existencia de grupos que se organizan para quemar contenedores y provocar de esta forma que acudan dotaciones de Bomberos y policías para apedrearlos.

“Le vamos a exigir al nuevo jefe superior que hable con la delegada del Gobierno y el resto de instituciones para intentar solucionar eso (los apedreamientos)”.

En cuanto a infraestructuras, desde la UFP creen prioritario empezar con las obras de la Comisaría, habilitar una galería de tiro y crear una unidad de guías caninos, algo que se prometió en su día y sigue en stand by.

También reclaman que agredir a un policía no salga gratis y pone por ejemplo a un agente de Melilla al que le lanzaron una rueda de coche con llanta y cubierta entera desde una azotea y el agresor se fue de rositas pese a que desde el sindicato creen que lo hizo con la intención de matarlo.

“Tenemos que estar respaldados por la ley”, concluyó.

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